17 ene 2009


16 ene 2009
No sé.

15 ene 2009

Me di cuenta que ya no escribo más. Y cuando intento: puaj!
Soy un asco.
Igual, me considero una persona feliz.
4 jun 2008
melodía dieciseis
Hay tantas cosas que me gustaría recordar.
9 abr 2008
Lejana claridad

3 abr 2008
Pierrot, fiel compañero
Canción por la que le pusimos su nombre:
Brindis por Pierrot- Jaime Roos.
"No lo vieron a MolinaQue no pisa más el barDónde está la Gran MuñecaQue no trilla el bulevarEsta noche es de recuerdosEste brindis por PierrotVolverás Mario BenítezCon tu Línea MaginotQué será de los porteñosOcupando el LiberaijQué dirá La Nueva OlaEmpapada de champánEsta noche es de recuerdosEste brindis por La UniónAhí estás MartíncorenaEscuchando esta canciónMe voyComo se han ido tantosQue el recuerdo disfrazó de santosY su historia se ha vuelto ilusiónDescubroEl dejo de amarguraQue ni la mejor partituraLe pudo marcar a mi vozSe vanComo se han ido tantosCarnaval les regaló su mantoSu estampa se vuelve canciónSe han idoSoplando candilejasEsta noche no tengo ni quejasSin embargo el que llora soy yoNo se acuerdan de la BrutaCon Pianito en su lugarNo me olvido más del ÑatoImitando a DogomarEsta noche es de recuerdosEste brindis por PierrotQuedan pocos SabalerosAguantando el mostradorTe estoy viendo a vos BenítezEn las páginas del RingNi que hablar de un Picho LópezRecostado en un casinEsta noche es de recuerdosEste brindis por ZelmarNo lo vieron a MolinaQue no pisa más el barMe voyMe voy me vivo yendoEsta noche me hizo vista el tiempoEn las copas me dieron changüíMe llevoComo un capricho burdoLa esperanza escondida en el zurdoQue el Diablo se apiade de míSe vanSe van se siguen yendoCuesta abajo los sacude el vientoComo hojas de un sueño otoñalLevantoMi vaso por las dudasA veces la suerte me ayudaNadie golpea al zaguánOigan al payaso que cantaCuántas penas en su gargantaJunto a su copa de licorSoloEsta noche no tengo ni tumbaSin embargoel que canta soy yoMiren al Pierrot callejeroDe la noche fiel compañeroEn su mejilla un lagrimónBrillaLe ha tocado pasarse la vida(Recitado) "Te largan a la cancha sin preguntarte si querés entrar.Por si fuera poco, de golero; toda una vida tapando agujeros.Y si en una de esas salís bueno, se tiran al suelo y te cobran penal"Oigan al payaso que cantaCuántas penas en su gargantaJunto a su copa de licorSoloEsta noche no luce su ropaSin embargo le llaman PierrotMiren al Pierrot callejero..."
30 mar 2008
Brilla por tu ausencia

20 mar 2008
Pensamientos

4 mar 2008
(Marcela Barch)
20 feb 2008
Delirio, de Laura Restrepo.
18 feb 2008
Descontrol en Pinamar

14 feb 2008
Recién:hace un siglo

21 ene 2008
Prueba escrita de geografía
1) Qué es el PBN?
El PBN:Proyecto de Biromes Ninguneadas¿Nadie pensó que las biromes podrían llegar a sentirse solas? Pues bien, sí. Tienen sentimientos, aún más que nosotros. Ellas no hacen guerras, ni bombas atómicas, ni deben recordar el 24 de marzo de 1976 como algo espantoso. Pero piensan.Es por eso que han desarrollado un proyecto, tras años de investigación notaron que muchas de su comunidad eran "ninguneadas" (término que si mal no recuerdo utiliza Galeano en su poema "Los Nadies"), maltratadas, ignoradas.¿Alguna vez alimentó a su birome? ¿Procuró que descanse bien? No, por supuesto que no. En cambio las lapiceras...ellas llevan un cartucho que las alimenta y seguramente usted lo cambie, y a veces hasta las lleva en un estuche.Es por eso que las biromes, hartas ya de tanta injusticia desarrollaron el PBN (Proyecto de Biromes Ninguneadas)Muchos creen que es el Producto Bruto Nacional y se obtiene de un promedio y da por persona.Eso queda a su criterio.... yo mientras tanto lucharé por la paz de las biromes.
Nota:1 (uno)
Profesora: -sabés que correspondería una sanción...
Promedio: 6 (seis)
simple y eterna
12 ene 2008
Enriedos
Decisiones atolondradas...
un cansancio irremediable.
Letras salpicadas por pequeñas travesuras
enredada entre fechas y anécdotas.
Esos mismos ojos, una y otra vez... invadiéndome.
La invasión más dulce y tentadora.
Colores mezclados con la mas diversa promiscuidad.
Alteraciones de rutina, una rutina verdaderamente extraña, inentendible.
como un circo, todos payasos de la misma rutina, de una cotedianeidad que se acaba de romper, y esa ruptura es lo más inentendible del universo.
(L.S)
7 ene 2008
Acertijo enamorado

5 ene 2008
Ajena

31 dic 2007
Barriletes de palabras

El mundo giraba alrededor del sol, nosotros alrededor del mar, la vida alrededor del bosque, y así volvía a comenzar ese ciclo que siempre cambiaba, que no era un ciclo.
No se sabía bien qué pasaba, era simplemente eso, eso tan maravillosamente genial entre la vigilia y el sueño. Vimos el sol. Llegamos a la luna. La gravedad se había anulado completamente. Flotamos hacia el infinito y más allá. Comenzaba el principio y terminaba el final. Estaba todo a punto de acabar. Pensemos, palabras con A (arena, alucinación).
Entonces imaginamos. Alucinamos, en verdad... y no sabemos por qué. Sólo vemos agua en el desierto: alucinación estereotipada, quizás.
Pero hay algo que no entiendo, ya pisamos tierra, todos nos están mirando, obviamente es pura realidad. Y todos se van, yo sigo con mis inimaginables locuras… aunque tal vez sí son imaginables, pero nadie hubiese pensado que serían, que algún día serían. Palabras con G (gorro, genocidio), me traen malos recuerdos… autoridades corrupción, qué se yo , a esta altura no me entiendo ni sé quién soy, ni sé hacia donde voy ni nada. Tomo un trago de agua, es demasiado espesa. Sigo imaginando, palabras que no sé qué significan (perennes, y otras que no escribo porque no sé qué significan). Palabras que la gente comúnmente no usa, salvo en literatura (vigilia). Palabras que agrandan (inmensidad). Combinaciones demasiado incoherentes, o tal vez no tanto… es más, creo que son tan coherentes que nadie las entiende (pájaros prohibidos, inconclusas ironías, palabras en silencio)
O capaz, lo más incoherente de todo (que en verdad es demasiado coherente.. tanto que nadie lo entiende) es esto, que no sé si es un texto, un relato, un presagio, o un sueño… o tal vez (y de esto estoy casi segura) tal vez todo esto es un secreto.
(L.S.)
19 dic 2007
Sueño
(L.S.)
PD: miren detenidamente la imagen, es genial
18 dic 2007
Primer amor

Fue mi primer amor y duró lo que un primer amor puede durar, él se llamaba.... prefiero no decirlo en este momento, era mayor que yo, todos los viernes se sentaba al lado del ombú y pensaba (no sé en qué ya lo dije), yo iba y lo miraba pensar. Hasta que un día me animé, ahí empezó mi primer amor:
-hola- dije tímidamente
-hola- me contestó
-¿Cómo te llamás?
-Ezequiel
-qué lindo nombre- comenté por decir algo
-gracias
-bueno... chau
-chau
En ese momento terminó mi primer amor, duró lo que un primer amor podía durar.
17 dic 2007
Incomunicación
Entonces, si la ratificación llegase a ser aludirle a la recta elementalmente no comestible una identificación irrebatible no quedaría manifestación que no sea aturdible.
Llegando a una conclusión: la globalización, incomunicación, manifestación y conclusión no son compatibles con lo inconfundible, comestible e ilegible como una creación inentendible.
Agradecimiento especial...
gracias!! y te quiero... mucho
15 dic 2007
Llamado a la solidaridad
tengo un grave problema.
Estaba cambiando cosas para hacer de este blog algo un poco más bonito... y no sé qué mierda toqué y se puso en ruso o un idioma de esos raros... asi que si alguien tiene la capacidad de llegar a las opciones a ciegas... para volver a cambiar el idioma a castellano... se lo agradecería mucho, me avisa (mail, tel, fax, señales de humo, mandan al perro) y le paso la contraseña y todo...
porque sino me voy a tener que hacer otro, y me da pena.
Gracias!

En mí, la personalidad es una especie de forunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad.
Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. Hay personalidades en todas partes: en el vestíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W.C.
¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso! ¡Imposible saber cuál es la verdadera!
Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan.
¿Qué clase de contacto pueden tener conmigo me pregunto-- todas estas personalidades inconfesables, que harían ruborizar a un carnicero? ¿Habré de permitir que se me identifique, por ejemplo, con este pederasta marchito que no tuvo ni el coraje de realizarse, o con este cretinoide cuya sonrisa es capaz de congelar una locomotora?
El hecho de que se hospeden en mi cuerpo es suficiente, sin embargo, para enfermarse de indignación. Ya que no puedo ignorar su existencia, quisiera obligarlas a que se oculten en los repliegues más profundos de mi cerebro. Pero son de una petulancia... de un de una falta de tacto...
Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de trasatlántico. Todas, sin ninguna clase de excepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discusiones que no terminan nunca. En vez de con temporizar, ya que tienen que vivir juntas, ¡pues no señor!, coda una pretende imponer su voluntad, sin tomar en cuenta las opiniones y los gustos de las demás. Si alguna tiene una ocurrencia, que me hace reír a carcajadas, en el acto sale cualquier otra, proponiéndome un paseíto al cementerio. Ni bien aquella desea que me acueste con todas las mujeres de la ciudad, esta se empeña en demostrarme las ventajas de la abstinencia, y mientras una abuse de la noche y no me deja dormir hasta la madrugada, la otra me despierta con el amanecer y exige que me levante junta con las gallinas.
Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. E1 hecho de tomar la menor determinación me cuesta un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto mas insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo, que prefiero renunciar a cualquier cosa y es per a r que se extenúen discutiendo lo que han de hacer con mi persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas a todas juntas a la mierda.
Oliverio Girondo
14 dic 2007

Brisa de un otoño gris

Era una noche fría, las hojas se me iban acabando poco a poco. Tenía que estar allí 22:30, sabía que no iba a llegar y por eso, no me apuraba. La televisión estaba prendida como de costumbre y yo, desde mi habitación, escuchaba una ópera de quién sabe quién, muy hermosa por cierto. Me preparé: mi mejor smoking estaba allí desde el día anterior, planchado y limpio como nunca antes lo había estado, sin embargo, volví a plancharlo cuidadosamente y me lo puse. Me prefumé con el perfume más caro que tenía y me miré un buen rato en el espejo que había frente al piano. Me recosté simplemente para mirar el techo y pensar… pero esto último fue inútil intentarlo. Me paré, busqué whisky del modular de vidrio, lo serví pero no me animé a tomarlo. Lo dejé ahí. Pedí un remis que vino a los 5 minutos. Llegué al restaurant que habíamos acordado. Me senté en la mesa que teníamos reservada y me extrañó que ella todavía no había llegado, miré el reloj de oro que me había comprado hacía unos días: 22:15. Imposible. Llamé al mozo y le pregunté la hora: 22:15. No había casi nadie en el bar pero a mí no me preocupaba, simplemente quería que apareciera, arreglásemos los asuntos pendientes y marcharme (aunque sabía que en unos momentos no iba a querer que fuese eso lo que sucediese). Pasó mucho tiempo, me animaría a decir que fue alrededor de una hora pero no quise volver a mirar mi reloj. Cuando apareció, la vi en el reflejo del vidrio que había cerca del mostrador y que daba a la cocina, su pelo inconfundible me anunciaba que la espera había valido la pena. Cuando le hice una seña para que viniera a la mesa me lamenté que no fuese una cita de otro fin, algo más que simplemente una deuda… que, encima, sabía que nunca me la iba a pagar. Pero era tan agradable estar ahí, con ella sentada frente mío con su vestido rojo y su infaltable pañuelo rosa, que no me importaba ni la deuda ni la hora ni nada, sólo quería que esa cita fuese la más larga de mi vida (no como había dicho antes, es que su belleza era inigualable y me hacía olvidar todo el odio que sentía dentro mío). Le pregunté qué quería cenar, me dijo que tomaría sólo un café y se marcharía. No la contradije, pedí un café y para no ser descortés yo sólo pedí un cortado para mí aunque el hambre me estaba matando. Nos quedamos en silencio durante un buen rato, ella parecía indiferente, yo, aunque eso era lo que trataba de aparentar no creo que lo haya logrado. Encendí un cigarrillo y le pregunté para qué había venido, me respondió que porque yo la había citado y a modo de respuesta (o al menos eso resultó ser) me ahogué no se si con el cigarrillo, con el aire o con lo idiota que había quedado.
- Le voy a pagar la deuda, si es eso lo que lo inquieta.
¡¡Me había tratado de usted con los apenas 30 años que le llevaba de diferencia!!
- No fue por eso que la cité, pero si eso es lo que desea, de acuerdo, sus deseos son órdenes.
Sacó el dinero de su cartera, me lo dio y se fue… me quedé embelesado mirándola caminar, era de una silueta única y de una belleza –como ya dije- inigualable. El dueño del bar me dijo que debía pagar la cuenta y marcharme. Busqué el dinero que ella me había dado pero no lo encontré en ningún lado… me consolé pensando que, al menos, esos años que había insistido en que me devolviera el dinero no habían sido en vano: al menos la había conocido.
Al mozo le pagué con la plata que había llevado yo mismo y me marché, no sin antes preguntarle (esta vez al dueño) la hora: 22:15 . Cerré la puerta del restaurant/bar y miré la hora en mi reloj:22:15. Me desesperé, corrí las 30 cuadras que separan el restaurant de mi casa. La puerta estaba cerrada con llave, como la había dejado yo al salir. Entré y fui directo al modular de vidrio a tomarme el whisky que había dejado, para tranquilizarme . Llegué. El vaso estaba vacío y el reloj de oro de mi muñeca había desaparecido, sin embargo, sabía que eran las 22:20 del 19 de junio de 1998 y que ella todavía me estaba esperando.
10 dic 2007
Gotas, gotas y un torbellino

9 dic 2007
Alegrías a domicilio

Alegrías sueltas, las soltaron aquella tarde para que aquel que estuviese dispuesto a encontrarlas (sólo el que estuviese TOTALMENTE dispuesto) las encontrase. Toda la gente estaba fuera de su
casa, lejos de todo medio de comunicación más que los naturales (si es que los podemos considerar medios de comunicación aunque estoy segurísima de que lo son) , lejos de computadoras, celulares, delivery, dibujos animados, ondas, electricidad, lejos de todo. Todos se fueron al bosque más cercano e hicieron un pic nic inmenso… un pic nic para todo el mundo, para todo el que estuviese dispuesto, obviamente. El mundo entero se iba a bañar a los ríos más salvajes que encontrasen y comían todo tipo de frutas silvestres sin miedo a enfermarse… todos se ayudaban entre todos y cada vez encontraban más alegrías, y aquel que encontrara una alegría cuando ya se había adueñado (aunque la palabra no lo define bien pero, lamentablemente, fue la única que encontré para que más o menos entiendan lo que quiero decir) cuando ya se había adueñado de otra, se la daba a alguien que estuviese dispuesto pero no había tenido la oportunidad de encontrar ninguna alegría. Pero se la daba porque sentía que así tenía que ser, no por ninguna obligación, recomendación ni sugerencia. Nos tiramos todos al pasto y nos tomamos de la mano. Me desperté, la fiebre me había subido muchísimo, fui a ver la televisión y el noticiero anunciaba que una nueva guerra había comenzado.